SOBRE NOSOTROS

 

¿QUÉ ES UN CENTRO PASTORAL?

Es un espacio de Nueva Evangelización en donde se ofrecen programas, voluntariados y cursos para que muchos puedan experimentar la Vida Nueva que Cristo nos trae. La certeza primera y fundamental que nos anima es que Cristo y la Vida Nueva que Él ofrece es el primer y más profundo factor de cambio y transformación de la persona, de su entorno y del mundo.

Programas de Evangelización

Nuestra misión propia y específica consiste en animar programas de Nueva Evangelización, que tienen un inicio y un fin. Cada programa propone un itinerario progresivo de la Vida Nueva cuyo fin es transformar a la persona en discípulo capaz de colaborar en la misión de la Iglesia.

Cenáculo es un Programa para jóvenes del colegio secundario que desean madurar en su vida cristiana. Es un espacio de oración, amistad y de animación para la nueva evangelización. Su eje temático son las obras de misericordia.

Fragua es un programa para estudiantes universitarios que, habiendo recibido el anuncio explícito de Jesús resucitado, desean formarse humana y cristianamente para poder, en el futuro, transformar la realidad según los valores del Reino.

Un árbol que da frutos buenos y el lema del programa a su al rededor

El programa la Academia tiene como finalidad formar y acompañar a profesionales jóvenes que han egresado del programa Fragua.  Son hombres y mujeres que ya se han insertado en el mundo del trabajo y que enfrentan el desafío de situarse adecuadamente como cristianos en la cultura.

En aras de fomentar más su perfil como dirigentes y su influencia personal, se propondrá a los miembros de la Academia apostolados que favorezcan la gestión y el liderazgo.

Este programa se dirige a mujeres adultas, que se comprometen a profundizar su fe, y a anunciar al Señor Jesús con su testimonio en los ámbitos que conforman su vida. Los grupos Galilea tienen a su cargo diversas actividades de proyección apostólica y obras de misericordia.

Este programa reúne a varones adultos en un camino de vida cristiana. Busca fortalecer la vocación de laico de transformar la realidad según los valores del Evangelio. Para configurarse con Cristo, se propone manifestar lo divino en lo humano en cada uno de los ámbitos de su vida, en su trabajo, en sus vínculos familiares y en un servicio que puedan brindar como un plus a sus tareas cotidianas.

«Queremos compartir una certeza hondamente vivida y experimentada en nuestra vida, y en la de muchos: que en Cristo hay una nueva situación. Descubrirlo, conocerlo; saber que ÉL ESTA VIVO y presente es un acontecimiento enormemente transformador y humanizante. Nosotros somos testigos del renacimiento espiritual de muchas personas.”